Iglesia Evangélica VIDA CRISTIANA:::: SIMÓN, BOGA MAR ADENTRO::::

Pastor Omar Miranda

uenta la palabra del Señor en el evangelio de Lucas capítulo 5, sobre el milagro que realizara el Señor Jesucristo en medio de un grupo de pescadores. Luego de haber intentado toda la noche pescar en el lago de Genesaret y mientras lavaban sus redes el Señor Jesús sube  a una de las barcas, la cual era de Simón y desde allí enseñaba a la multitud. Cuando terminó de predicar, y sin bajarse de la barca, le dijo a Simón: boga mar adentro y echad vuestras redes para pescar. Simón, aclarándole  que  habían intentado durante toda la noche pescar sin resultado, decide obedecer el consejo de Jesús, y dirigiéndose hacia aguas mas profundas logró sacar gran cantidad de peces de tal manera que   las redes se rompían. Sin duda que Jesús podría haber hecho el milagro de la pesca milagrosa aun en la orilla del lago donde se encontraban todos lo pescadores, sin embargo dijo a Simón, "Boga a mar adentro", en la versión popular de la Biblia se traduce esta frase como "lleva la barca a la parte honda del lago", lo cual nos lleva a pensar que Jesús quería bendecir   a los pescadores, siempre y cuando confiaran en su consejo.
   Cuando caminamos por la vida también nos encontramos en situaciones semejantes  a la que vivieron ese día los pescadores del citado pasaje y es muy común que luego de varios intentos con nuestras fuerzas, habilidades o experiencia tratando de lograr que la bendición llegue a nosotros nos demos por vencidos, bajemos los brazos y decidamos quedarnos en la orilla del barco.
   Como es sabido, la quietud de la orilla nos da cierta seguridad, allí no hay tormentas, ni olas peligrosas, no hay posibilidades de hundirnos o de naufragar, sin embargo en la orilla no se sacan piezas de buen tamaño, la abundancia, la bendición que necesitamos se encuentra en las aguas profundas del lago.
   Cristo nos alienta a tomar nuestras barcas (nuestras vidas) y comenzar una etapa en donde las bendiciones llegarán en abundancia, pero no es en la quietud de la orilla del lago a donde debemos dirigirnos son a las aguas profundas, por cierto, allí tal vez encontramos tormentas, fuertes vientos, altas olas y muchos otros peligros que debemos enfrentar, pero es allí y sólo allí donde está la abundancia de peces (bendiciones). Podemos elegir, o la quietud acompañada de escasez o las batallas y sus riesgos, pero con abundancia de bendiciones.
    Como dijo Simón: he intentado solo y no dió  resultado, pero en tu nombre Señor, echaré la red.